CRECER Y MADURAR CADA DÍA CON INTELIGENCIA EMOCIONAL


CRECER Y MADURAR  CADA DÍA CON  INTELIGENCIA EMOCIONAL

     Cierto es, que cada día que pasa me siento mejor, soy más consciente de todo lo que siento y me sucede, he aprendido a tomarme las cosas en plenitud y cada vez cometo crecer y madurar1menos errores, aunque sé que aún me quedan muchos por cometer, pues no soy perfecta, pero cada día me acerco más a  la excelencia personal, y me siento cada día más orgullosa de ser, hacer y tener todo lo que ahora soy, he realizado  y he conseguido  y aún me siento mejor cuando veo la cantidad de cosas que todavía me quedan por aprender, interiorizar y  dar a conocer.

     Que bien me siento ahora que escribo estas palabras, que son tan poderosas, me siento en paz conmigo y hace tiempo que ni me acuerdo de lo que perdoné, pues ya no tengo nada que perdonar. El crecer me permite verme  por dentro y ver a los demás, sus defectos e inseguridades, sus quejas y sus adversidades.

       El crecer me permite mirar con otras miras, con cristales de distintos colores, dónde la belleza inunda todo y los  errores ya no existen pues son aprendizajes nuevos y enriquecedores.

      Me han pasado muchas cosas y espero que aún sigan pasando, buenas y no tan buenas, todas me han empoderado y ahora siento plenitud en mi ser y mis pensamientos corren más que mis palabras, tanto que se me escapan.

      Son tantas las cosas que siento y quiero expresar, que no debo, pues tampoco quiero agobiar.

       crecer y madurar3He sobrevivido a desamores, a fatalidades a defunciones, a exámenes suspendidos, he llorado y he reído, he lamentado y me he asustado pero aún sigo aquí, viviendo y sintiendo mi vida.

          Eso fue mi pasado, ahora toca mi presente dónde estoy construyendo paso a paso mi futuro, como yo quiero… aprendiendo de todos y dejando lo malo atrás y recogiendo todo lo bueno,  aprovechando cada instante y valorando todo lo que me rodea.

 La vida es muy grande dónde cabemos todos y todos podemos ser algo grande. 

          No he cambiado soy la misma persona pero  he crecido enormemente y he aprendido a lo grande. Puede que cueste entenderlo pero he subido y he bajado muchas veces y aún sé que me queda mucho por recorrer.

          He crecido con miedos y he hecho frente a mis peores pesadillas pero doy gracias por ser una persona muy abierta al crecimiento y permitirme  todos los días  madurar, lo cual se aprende caminando, sin frenar ante el más mínimo  obstáculo sino sorteándolo o resolviéndolo de la mejor manera posible y siempre mirando hacia delante, enfocándonos en nuestros objetivos con paso firme en nuestro día a día.

          Trabajando, insistiendo, perseverando y disfrutando del camino es la mejor manera de construir unos cimientos sólidos y llenos de grandeza. 

El camino aprendido

            Es triste ver que aún quedan muchas personas inmaduras  y no se dan cuenta de lo que están perdiendo,   no son buenos caminantes, ni tienen  misión ni propósito en la vida

       Madurar significa entender que ha llegado ese punto de la vida en el que comprendes que tú eres único/a y especial y que nadie puede reemplazarte y debes amarte por lo que eres, haces y tienes.

         No habrá nadie como tú y creciendo todos los días somos aún más grandes.

 ¿SABES QUE DEBES HACER PARA CRECER CADA DÍA?

crecer y madurar2

 1.Deja que se vaya lo malo y quédate con lo bueno

            Ve cerrando etapas de tu vida y extrae lo mejor de ellas, que te sirvan de impulso para conseguir nuevos y mejores retos, pero no pienses que el pasado fue mejor pues aún queda mucho por descubrir y sólo tus pensamientos te harán caer en lo malo o levantarte para sentir todo lo bueno que aún queda por ver, TÚ ELIGES.

Tus emociones golpearán a tu corazón y tu mente inundará todo tu ser y te sentirás en calma.

 2.Limpia tus emociones y crea nuevas ilusiones

            Si no logras limpiar y cerrar esas etapas del pasado acabarán arruinándote tu vida, pues el dolor impedirá ver la alegría de la vida.

Revisa tu interior perdona y tira a la basura todo aquello que te estorba, no permitas que se acumule pues lo bueno no tendrá sitio, restará sitio  a lo positivo.

        Aprende de todo, ve subiendo escalones y aspira a nuevos retos  pero ya sabes que la higiene mental y la limpieza emocional son fundamentales para dar cabida a nuevas cosas.

3.Deja de quejarte

         La queja solo da problemas y no te ayuda a crecer. Somos lo que pensamos, así que si piensas en positivo, serás una persona positiva, pero si piensas e negativo y encima te quejas continuamente tus emociones te traicionarán y no saldrás del laberinto.

4.Errar es de sabios.

            No somos personas perfectas, aprendemos mientras recorremos nuestro camino, es una  forma de madurar. Acepta tus limitaciones y trabaja para mejorarlas.

Los errores son, ahora, oportunidades de crecimiento.

5.Ábrete a los demás y no interpongas armaduras.

            Un síntoma de que estas madurando es darte cuenta que los blindajes pertenecen al pasado  y no te permiten avanzar y menos crecer. No temas al compromiso y al amor, confía en ti y en los demás de manera plena con cabeza y mucho corazón.

Ser inteligente emocionalmente te permite dirigir el timón de tu barco, pero navega, no te quedes en puerto, los barcos están hechos para navegar. Al crecer en  madurez emocional, la vida se convierte en un placer y no una tarea.

 Tu felicidad y tu satisfacción están en tus manos. Madurar te permite todo eso y mucho más.

Tu coach.

Susi nieto.