¿REALMENTE SABEMOS ESCUCHAR-NOS?


¿REALMENTE SABEMOS ESCUCHAR-NOS?

Escuchar (sinónimo de: agudizar el oído, atender, auscultar, sentir, percibir, enterarse, dar oídos, oír) es el acto más importante de la comunicación y probablemente al que menos tiempo dedicamos.

Vamos tan corriendo, aturullados en resolver los quehaceres diarios, que apenas dedicamos tiempo a lo que se escucha a nuestro alrededor ya sean sonidos armoniosos o ya sean ruidosos, y lo peor de todo es que hay personas que intentan comunicarse con nosotros y no les prestamos la atención adecuada, no les damos la importancia que se merecen y todo…

¿Para qué?

¿Es que al final del día nos va a dar un premio por llegar los primeros?

¿Los primeros a dónde?

escucha activa2No es más productivo y sentido, atender, escuchar percibir todo aquello que está a nuestro alrededor y ser conscientes de ello en cada momento, para interpretarlo como lo que es, y así poder elegir entre escuchar y oír.

La diferencia fundamental entre oír escuchar está en la intención. Cuando escuchamos lo hacemos intencionadamente, mientras que cuando oímos lo hacemos independientemente de nuestra voluntad.

Pero las prisas, hacen que confundamos ambas perdiéndonos por el camino verdades absolutas o imágenes no verbales que tiene mucho que decir…pero que no sabemos percibir.

Por eso podemos oír sin querer y es imposible escuchar sin querer, porque cuando escuchamos lo hacemos con una intención, con un para qué.

Escuchar lleva emparejada la idea de finalidad y se realiza con intención y debe ser activa y una actitud frente  a la vida.

Y… ¿Qué es la Escucha Activa?

Por primera vez, yo supe de ella cuando estudie mi certificación como coach, antes no sabía que existía y si lo sabía lo había olvidado con lo cual si la ponía en práctica o no en mi  día a día, no era consciente de ello, ahora ….y me alegro, pues ahora retengo más información, escucho con más inteligencia y eso me permite incluso ver cosas que antes ni me fijaba, he crecido.

Leí a Daniel Goleman el cual menciona  la escucha activa indicando lo siguiente:

“La escucha verdadera, me obliga a sintonizar con sus sentimientos, permitiéndole expresar lo que tenga que decir, de un modo tal que la conversación sigue el rumbo que ambos decidimos. Y cuando este tipo de escucha se da en ambas direcciones, se establece un auténtico diálogo en el que los participantes adaptan sus comentarios a lo que el otro siente y dice”.

La escucha atenta y cuidadosa orienta nuestros circuitos neuronales hacia la conexión y nos sintoniza en la misma longitud de onda que nuestro interlocutor, aumentando así la probabilidad de conectar con él/ella y es la que se utiliza en la terapia Gestalt.

 Desde la terapia Gestalt se habla de  escucha en un sentido bastante más amplio. Se trata de poder percibir, con el oído y también con los demás sentidos, a lo que nos pasa dentro y también a lo de fuera, abrirnos a la realidad.

  Por tanto, hay una doble dirección de escucha:

  1.  La escucha interna es la capacidad del que escucha, de mirarse hacia dentro, escucharse, de tomar consciencia de nosotros mismos y de «ver» que se nos despierta con esa escucha.
  2.  La escucha externa,supone afinar la atención, abrir los ojos para captar mejor al otro. Aunque normalmente la escucha se ha dejado exclusivamente para los oídos, en terapia Gestalt, no solo escuchamos lo que dice, sino CÓMO lo dice la persona.

escucha activa1 El cómo es muy importante, pues nos dice más cosas que las propias palabras y por ello es importante tanto la escucha verbal como la no verbal (gestos, tono de voz…)

No se trata de seguirle la corriente en todo momento, se trata de mostrar interés y cercanía, estar presentes y ser conscientes de lo que nos dicen y demostrar a nuestro interlocutor que recibimos su mensaje y actuar en consecuencia a cómo nos lo dice, para ello es necesario mirar a los ojos, postura atenta, mostrar interés, sonreír entre otros muchos elementos.

Pero la realidad es que resulta difícil poner esto en práctica cuando al mismo tiempo que nos hablan, nuestra mente no calla y se adelanta a los acontecimientos, no sabe esperar y quiere interferir rápidamente.

La escucha es una actitud frente a la vida, frente a los acontecimientos, las personas y la vida en general,  por eso debemos retomarla de nuevo y no desplazarla en beneficio de la vista.

 Además, en lo que respecta al mundo interior, en este sentido podemos decir que estamos sordos pues obviamos frecuentemente todo lo que brota de nuestros adentros lo cual nos impide crecer y madurar.

Reconocer nuestras necesidades o dar nombre a los sentimientos o emociones que transitan por nuestro mundo interno se convierte en una tarea para la que no hemos sido preparados por ello es importante conocernos y concienciarnos de lo que percibimos y escuchamos.

Son muchos los beneficios de una buena escucha activa

  • Aumento de confianza y sinceridad en las personas que intervienen.
  • La persona que nos habla se siente valorada y hace que se tranquilice y se eliminen tensiones, resolviendo más fácilmente todo.
  • Provocamos respeto hacia nosotros en quien nos habla.
  • Es una recompensa para nuestro interlocutor y para nosotros por saber que estamos haciéndolo bien.

 A través de la observación, ciertas expresiones y gestos, podemos realizar la escucha activa, siendo conscientes del momento, lugar y persona/s que nos hablan.

 Debemos poner nuestros sentidos y esforzarnos tanto a nivel físico como mental, para tratar de entender la totalidad del mensaje.

 La escucha activa, igual que saber hacer preguntas, es una de las grandes habilidades del coach. A partir de aquí, a nivel personal podemos preguntarnos ¿Qué podemos hacer para mejorar esta habilidad?

 Escuchando al otro/a  le acompaño, y se despierta en mí, pensamientos, sensaciones y emociones que me llenan, me hacen más receptiva y me abren a la realidad haciendo que crezca internamente  ayudando  de esta forma mejor a mi coachee.

 Tu coach.

Susi Nieto.