Tu décimo séptima expectativa: ¿ Eres empático o indiferente?


Algunas veces pensamos que hay que  tener amigos hasta en el infierno ¿verdad?, esto lo podíamos transformar en base a la empatía  en lo siguiente “Sé empático con quien piensa como tú, pero aún más con quién piensa lo contrario”.

 

¿Y si, fueras tú?

¿Y si, fueras tú?

 ¿Para qué? Pues para aceptar otros pensamientos ya que todos tenemos diferentes maneras de pensar las cosas y así podremos ver y aprender de distintas versiones, desde distintos puntos de vista.


Y ¿Cómo podemos ser más empáticos? Y ¿de qué nos sirve?

 

Si nos ponemos en el lugar de otra persona, aprendemos sobre ella y entendemos (aunque no compartamos o la apoyemos) el porqué de su manera de pensar, hablar o realizar las cosas de una determinada manera y podremos anticiparnos a determinadas conductas, negociar con un conocimiento mayor, y elegir argumentos adaptados a la opinión de dicha persona.

 

El ser empáticos nos va a servir para cientos de situaciones en la vida, no sólo en pareja, si no en cualquier interacción social. Saber ponerse en la piel de las personas es una de las herramientas más útiles que existen a la hora de negociar, convencer y conmover.

 

Si tú  la prácticas  todos los días, tu vida mejorara  serás un poco más feliz y les hará la vida  más cómoda y feliz a los demás.

 

Pero también tiene sus desventajas pues una persona muy empática es muy consciente de gran información emocional, y a veces es dolorosa e intolerable, que otros no perciben están más expuestos  y son más sutiles a señales sociales que indican lo que otros necesitan o quieren y por tanto son mejores profesionales en la enseñanza , las ventas y la administración.

 Esta cualidad y habilidad social, se puede desarrollar y potenciar pues está presente en todos aunque en distinto grado.

 De chicos son nuestros padres quienes nos enseñan a descubrir los sentimientos y comportamientos de los  demás por ello es fundamental que en la familia desde un principio haya una buena comunicación emocional y gran capacidad de cubrir las necesidades afectivas y emocionales

 

Pero si no has tenido tanta suerte de tener una buena comunicación tienes aún tiempo de potenciarlas  y desarrollarlas siguiendo algunas sugerencias para mejorar las actitudes:

 1.  Escucha activa con mente muy abierta y sin juicios de valor, mostrando interés por lo que nos están contando, pues no es sólo saberlo sino demostrárselo.

 2. No interrumpir mientras nos están hablando y evitar dar consejos.

 3. Aprender a descubrir, reconocer y recompensar las cualidades y logros de los demás. Esto va a contribuir, no solamente a fomentar sus capacidades, sino que descubrirán también nuestra preocupación e interés por ellos.

 4. Ante una opinión se sincero, hazlo de forma constructiva y no hieras los sentimientos de nadie.

 5. Ten buena predisposición para aceptar las diferencias que hay con los demás, ser tolerantes y pacientes con los que nos rodean y con nosotros mismos.

 

Si los llevas a cabo, harás de la empatía la capacidad de entender los pensamientos y emociones ajenas, de ponerse en el lugar de los demás, captar los mensajes verbales y no verbales, y compartir sus sentimientos.

  A mí por ejemplo, me duele que haya gente tan poco empática, que es capaz de aparcar en los aparcamientos de los minusválidos en los supermercados  sin ponerse jamás en el lugar de una persona con una desventaja física y todo para llegar antes o terminar antes y no molestarse en buscar otro sitio.

O aquellos que estacionan en doble fila ocasionando un caos en el tráfico sin importarles, por no pararse en hacer bien las cosas.

Ya sabes a que me refiero. ¿Verdad? Aquí hay una zona en Baena dónde suele ocurrir muy a menudo y al resto de personas que nos den. 

Es muy penoso, y esto es  denunciable…

 ¿Y Tú te atreverías???

¿Qué es lo que has aprendido siendo empático? cuéntamelo no esperes, denuncia o comparte tu empatía con los demás y ayúdales no te calles.

 Todo ello se te retribuirá de manera agradable. ¡Inténtalo!

 Tu Coach. Susi Nieto.