Septiembre tiene una manera curiosa de entrar en nuestras vidas.
Vuelven las mochilas, los horarios, los colegios y, poco a poco, la rutina. Incluso quienes no tenemos hijos pequeños sentimos que comienza una especie de nuevo curso; mentalmente, septiembre se parece mucho a enero.
Nos proponemos organizarnos mejor, cuidarnos más, retomar el ejercicio, comenzar una formación, recuperar proyectos y cumplir todo aquello que dejamos para después. Y volvemos a decirnos:
«Ahora sí».
Pero quiero hablarte con honestidad. Un cambio de mes no borra lo que veníamos viviendo.
No cambia nuestros hábitos de un día para otro. No termina automáticamente lo que dejamos a medias ni nos convierte, de repente, en una versión completamente nueva de nosotros mismos. Y quizá tampoco lo necesitemos.
No empiezas de cero, y eso es una buena noticia
La vida no se detuvo durante el verano.
Llegamos a septiembre con experiencias, decisiones, cansancio, aprendizajes, asuntos pendientes y proyectos que ya habíamos comenzado. No partimos de una página completamente en blanco. Continuamos desde el lugar en el que estamos.
Y eso no es un problema.
Es el punto de partida más honesto que tenemos.
Antes de añadir nuevos objetivos a tu agenda, quizá necesites mirar lo que ya está abierto y preguntarte:
¿Qué necesita ser terminado, qué merece continuar y qué ha llegado el momento de soltar?
Porque crecer no siempre consiste en comenzar algo nuevo, a veces, crecer significa sostener lo que ya elegiste y cumplir una promesa que te hiciste así como terminar una conversación, cerrar un proyecto y retomar un hábito.
O reconocer que algo ya no tiene sentido y dejar de arrastrarlo por culpa.
Cerrar un ciclo no significa terminarlo todo a la fuerza
Cuando hablamos de terminar lo que hemos empezado, no significa que tengamos que finalizar absolutamente todo, ahí a veces pecamos y nos volvemos rumiantes y no es así , no hay que complicarse la vida.
Hay decisiones, proyectos y relaciones que dejan de estar alineados con nosotros y a estas alturas deberíamos reconocerlos, bien por que chirrían al mencionarlos, o nos produce una sensación desagradable en nuestro cuerpo.
También hay objetivos que necesitan ser reformulados por eso cerrar un ciclo conscientemente puede significar tres cosas:
- Terminar algo que sigue siendo importante.
- Decidir continuar, pero de una manera más realista.
- Soltar aquello que ya no tiene sentido.
Lo que más energía nos roba no siempre es lo que está sin terminar, detente y piénsalo. Muchas veces es lo que permanece sin decidir.
Por eso, antes de llenar septiembre de nuevos propósitos,
conviene cerrar algunas puertas, ordenar lo que sigue abierto
y decidir dónde merece estar nuestra energía.
Excelencia no es perfección
Septiembre también puede despertar una exigencia silenciosa, queremos volver a la rutina haciéndolo todo bien: trabajar, estudiar, entrenar, comer mejor, cuidar de la familia, ordenar la casa y avanzar con nuestros proyectos y si no conseguimos cumplirlo todo, sentimos que ya hemos empezado mal.
Pero la perfección y la excelencia no son lo mismo y lo sabes. La perfección exige que todo salga bien, a la primera y sin desviarnos del plan mientras que la excelencia observa la realidad, aprende, corrige y continúa.
La perfección se pregunta:
«¿Por qué no he podido hacerlo todo?».
La excelencia pregunta:
«¿Qué puedo hacer hoy de la mejor manera posible con el tiempo, la energía y los recursos que tengo?».
La Productividad Vital no busca días perfectos
sino decisiones más conscientes,
sistemas que nos ayuden y
una manera de avanzar que también cuide nuestra vida.
La herramienta 1-1-1 para septiembre
Antes de comenzar una nueva lista de objetivos, dedica unos minutos a tomar tres decisiones:
1 cosa que voy a terminar
Elige algo concreto que ya hayas comenzado y que siga siendo importante: no intentes cerrar cinco asuntos a la vez, escoge uno y define cuál será el siguiente paso.
1 cosa que voy a continuar
Puede ser un hábito, una formación, un proyecto, una relación o una decisión que merece constancia. No necesitas comenzar de nuevo solo necesitas continuar desde donde lo dejaste.
1 cosa que voy a soltar
Una expectativa imposible, un compromiso que ya no te corresponde, una culpa o una idea que solo ocupa espacio mental ya que soltar también es una forma de terminar.
Después, convierte cada decisión en una acción que puedas realizar durante los próximos siete días y no pienses en todo el curso, piensa solo en tu siguiente paso.
Un mantra para continuar con conciencia
Cuando sientas la presión de tener que empezar de nuevo y hacerlo todo perfectamente, puedes practicar este pequeño ejercicio.
Coloca suavemente una mano en el centro de la parte superior del pecho, sobre el esternón.
El timo se encuentra dentro del pecho, detrás del esternón. Por tanto, no estamos tocando directamente esta estructura, sino utilizando el contacto de la mano con el pecho como un gesto simbólico de pausa, atención y presencia. No necesitas presionar ni golpear la zona. Esta práctica es reflexiva, no médica. Puedes consultar la descripción anatómica del Instituto Nacional del Cáncer.
Cierra los ojos, si te resulta cómodo, respira lentamente tres veces pausadamente y después, repite tres veces:
No empiezo de cero.
Continúo con conciencia,
termino lo que importa
y avanzo con excelencia,
no con perfección.
Al terminar, pregúntate: ¿Cuál es la acción más pequeña y honesta que puedo realizar ahora? Y haz solamente esa.
Septiembre no necesita una versión perfecta de ti
No necesitas reinventarte porque haya cambiado el mes y darte una nueva oportunidad, tan solo necesitas reconocer dónde estás, decidir qué quieres terminar y continuar caminando con mayor conciencia.
Quizá septiembre no sea un nuevo comienzo ni una oportunidad para dejar de abandonar lo que verdaderamente importa.
Para continuar sin prisa, pero sin detenerte.
Para buscar la excelencia sin castigarte por no ser perfecto.
Y para recordar que la vida no se construye únicamente con grandes comienzos.
También se construye con todo aquello que decidimos sostener, terminar y cuidar.
Septiembre no es empezar de cero.
Es continuar con más conciencia.
Y tú, ¿Qué vas a terminar, qué vas a continuar y qué vas a soltar este septiembre?
Te leo en los comentarios.
Susy Nieto
Guía en Productividad Vital
Creadora del método Tiempo y Vida
Crecer no es hacer más.
Es vivir mejor.

