7 BENEFICIOS SI APLICAS EL VALOR DE LA SOLIDARIDAD


7 BENEFICIOS SI APLICAS EL VALOR DE LA SOLIDARIDAD

Para la mayoría de las personas “La mejor época del año” en occidente es la Navidad, pues nos conecta con lo mejor de nosotros, es un CHUTE de alegría, buen humor, solidaridad, parece que automáticamente todo se engalana, buscamos estar en paz con todos los que nos rodean, nos acercamos a los seres que amamos e intentamos ser las mejores personas posibles e incluso en la empresa con nuestros compañeros somos más amables…se respira otro ambiente.

Pero, ¿por qué esperar 11 meses para “SER” lo que deberíamos ser todo el año? Te propongo un ejercicio de visualización creativa: respira hondo y expulsa despacito y ahora Imagina por 2 minutos lo que sería de tu  vida entera si siempre actúas con la energía y el estado de ánimo que tienes en Navidad…visualiza tu cara, las calles por las que pasas, tus sensaciones al ver los escaparates, al sentir los villancicos, siente tu estado de ánimo… ¿Serías o no más feliz? Seguro que sí, las penas serían menos y a pesar de que es una época en la que se añoran a los seres queridos, sabemos que el recuerdo suele ser agradable y ello nos va a permitir:

  1. Vivir con más intensidad
  2. Disfrutaríamos más la vida,
  3. Nuestras relaciones serían armónicas.
  4. Desgastaríamos menos energía en los enojos, en el día a día.
  5. Creceríamos, avanzaríamos y mejoraríamos, sí o sí.
  6. Encontraríamos antes solución a nuestros problemas.
  7. Crearíamos una mejor  versión de nosotros.

Es cuestión de ponerlo en práctica.

Esta semana te invito a COMPARTIR…tu tiempo, tu sonrisa, tus ideas, tu ayuda. No esperes a Navidad o a nueva crisis ya sea económica o emocional.

A todos nos gustaría que más a menudo se pudiera ayudar a otros, el sentirse útil, disfrutar la alegría de ver que otro puede hacer algo con algo nuestro. Y encima, contribuimos con el planeta, cuando evitamos comprar por comprar, y re-utilizar muchas cosas antes de tener que comprar, cuando alguien tiene lo que nos hace falta, y se lo regalamos, evitamos poner en marcha toda la maquinaria que hay detrás y el desgaste innecesario de energía  que está consumiendo nuestro problema.

Yo trabajo en un mundo dónde ser  voluntario es causa y efecto, dónde la gente hace una labor muy grande y dónde el agradecimiento inunda nuestras vidas y nos mantiene con los pies en el suelo. Es hermoso ver como hay personas que se comprometen y dan más de lo que tú y yo podamos imaginar. Por desgracia no se pueden cubrir todas las necesidades habidas, pero es de agradecer y si vieras sus caras, sus ojos y el cambio que se produce en ellos…ni te lo imaginas. Hay que vivirlo para sentirlo y yo sé a ciencia cierta cómo es esa sensación. Abundancia unida a la bondad, humildad y excelencia de las personas.

 

Ahora te propongo realizar otro ejercicio. Pregúntate:

  1. ¿Quién soy?
  2. ¿Por qué estoy aquí?
  3. ¿Qué estoy haciendo aquí?

 

Estas son las tres preguntas que se hacen cada día delante del espejo los alumnos de la escuela Sathyalayam School (Pondicherry, India). A esta escuela, creada por el Doctor Claudio Satorre, fundador de la ONG JAL www.jal-ong.org hace más de cuarenta años, acuden diariamente un centenar de niñas y niños estigmatizados y marginados por la lepra o alguna discapacidad, o mejor dicho por la pobreza y la incomprensión. En esta región de la India, la mayoría de niños con discapacidad psíquica son aniquilados o abandonados atados en algún lugar escondido.

 

Y tu yo mientras tanto quejándonos de nuestro horario laboral, o de la mala suerte que tenemos con ciertos problemillas…(son suposiciones)  ¿pero te suena de algo?

Sabías que hay personas que abandonan la actividad profesional en nuestro país para liderar e inspirar con su ejemplo y generosidad a un pequeño grupo de voluntarios que, como ellas/os, dedican su vida a poner en práctica el valor de la solidaridad.

Para ellos desgranar la solidaridad supone todo esto y más.

  • Uno: compasión, padecer con, empatizar, ver a los demás con los ojos del corazón.
  • Dos: reconocimiento, reconocer –conocer de nuevo– la dignidad del ser humano.
  • Tres: universalidad, abrirnos al mundo.

Se realizan talleres donde ciertas personas dedicadas a esta vida, como forma de vivir  (voluntarias/os, solidarias) exponen su experiencia, la realidad que existe aunque no la veamos o la sintamos muy lejos de nosotros, pero nadie está a salvo, ya sabes que no somos nadie.

Todo ello te permite y te guía  para desarrollarte como persona y como empresa.

Por cierto ¿conoces alguna empresa que practique el valor de la solidaridad?

En esta semana un familiar mío ha conseguido un trabajo en una cooperativa que se dedica a la venta de productos solidarios y ecológicos, y le han dicho que ya mismo llega la campaña fuerte, ¿sabes cual es?  Navidad, pues en el tiempo en que la gente se siente más solidaria.

Te imaginas que se conseguiría en tu empresa si:
– ¿Cómo crecerían las ventas si se destinasen beneficios en acciones solidarias?
–¿Cómo se mejoraría la eficacia de los empleados si su capital humano trabajase para logros solidarios y no solo económicos?
– ¿Cómo cambiarían la imagen de las empresas si se fomentase el valor solidario de las mismas?

Son preguntas que me he encontrado cuando me documentaba en esta palabra de tanto valor y transcendencia…y que muchas veces ni nos planteamos, vamos tan corriendo y a lo nuestro, practicando una cultura individualista, que la SOLIDARIDAD, es sólo para la Navidad…y con ello cumplimos…y volvemos a empezar. ¡Sabes que eso no es así! Hay que ser solidario todo el año.

Si quieres un cambio en tu vida, encontrar y ser la mejor versión de ti misma/o, trabaja  para el bien común, desde tu interior, y supondrá un  cambio de paradigma.
Beatriz Ariza, también  elabora un post en filocoching  dónde nos hace reflexionar sobre la solidaridad y plantea unas cuestiones muy interesantes.

¿Es lo mismo dar que compartir? ¿Qué filosofía subyace en la idea de ser solidarios? ¿Qué papel juega la solidaridad en nuestra felicidad? ¿Hasta qué punto necesitamos a los demás y nos necesitan? ¿Es egoísta nuestro afán de ayudar a otros?

Algunas distinciones que aborda:

  • Dar no es lo mismo que compartir
  • Estar involucrado no es lo mismo que estar comprometido
  • Ayudar al otro no es lo mismo que trabajar por el “nosotros”
  • Ser uno es diferente a ser lo mismo; unidad no es igual a uniformidad
  1. ¿Por qué no es lo mismo dar que compartir?
    • Dar implica dependencia, mientras que compartir implica interdependencia. Stephen Covey, el autor conocido por su bestseller “Los siete hábitos de la gente altamente eficiente” habla de los tres niveles en la madurez de una persona. En la primera fase de nuestra vida somos dependientes, después pasamos a adquirir cierta independencia, y finalmente el que madura se da cuenta de que con los demás puede llegar más lejos y se construyen relaciones interdependientes.
    • En el dar, uno gana y el otro pierde. En el compartir ganan o pierden todos; es un trabajo en equipo.
  2. ¿Qué diferencia hay entre estar involucrado y comprometido?
    • En un plato de huevos con jamón, la gallina está involucrada porque ha puesto unos huevos. El cerdo, en cambio, está comprometido. Se ha dejado su propia piel.

Me encanta este ejemplo, aquí Beatriz lo aclara gentilmente.

  1. ¿Qué es trabajar por el nosotros? ¿Es lo mismo un grupo que un equipo?
    • “Nuestro sentido de la solidaridad es más fuerte cuando aquellos con quienes expresamos nuestra solidaridad son uno de nosotros, donde ‘nosotros’ significa algo más pequeño y local que la raza o el ser humano”.  Contingencia, ironía y solidaridad (Rorty 1989)
  2. ¿Cómo ser uno sin ser lo mismo? De la uniformidad a la unidad

Yo no soy tú, pero tú y yo sí somos nosotros.

Según Beatriz Las dos formas concretas donde se puede ejercer la solidaridad en el día a día son:

  • La felicidad: ser agradecidos y enfocarse en lo positivo de la vida y las personas. Aceptar lo que no nos gusta, por entender que formamos de un todo global, para el cual puede ser bueno lo que nos parece malo. Relativizar los problemas.
  • El sentimiento de pertenencia, de equipo: abogar por el bien común, apoyando a los demás como si se tratase de uno mismo, porque son parte del “nosotros”.

 

Todo esto lo puedes llevar a tu vida, en tu vida, en tu trabajo…se trata de tu felicidad de tu sentimiento de tu SER sin olvidar que formas parte de un todo.

¿Vas a esperar a Navidad o vas a convertirlo en tu hábito diario y en un valor de continuidad?

Si te ha gustado este artículo déjame tu opinión abajo, y no olvides apuntarte a mi boletín semanal gratuito para recibir todas las novedades directamente en tu correo. Pincha aquí.

Susi Nieto

Coach Profesional

Facilitadora en cambios de desarrollo personal, negocio y Vida.
Autoestima, voluntad, prioridades, orden, calidad de vida y mejora vital
Susinieto.com